La economía digital en España


La adopción de la tecnología y la confianza en la misma ha sumido a los países en una carrera en la que los contricantes participan a diferentes velocidades. Así mismo es muy importante de qué manera se llegue a la meta. Al paso que múltiples países de Europa Occidental y norteños han visto frenado su ritmo tras años de fuerte desarrollo, múltiples estados emergentes prueban un enorme potencial y estrechan la distancia con los primeros. España se halla en la parte media de la tabla en lo que se refiere a avance de la economía digital.

Singapur, R. Unido, N. Zelanda, Emiratos Árabes, Estonia, Hong Kong, el país nipón y también Israel se ubican en la elite de la economía digital, puesto que todos se identifican por altos niveles de desarrollo y un ritmo alto de evolución digital. En paralelo, mediante impulso y también innovación, estos países muestran el instante en el que se hallan los avances y el desarrollo cara el futuro.

La economía digital en España, luces y sombras

El desarrollo de la economía digital en España se ubica sobre la media de la UE. Esta puntuación hace que la “posición digital” de España mejore un puesto con respecto al conjunto de países de la Unión Europea, ocupando el puesto catorce de veintiocho en un índice que examina diferentes dimensiones, como la conectividad, los servicios públicos digitales, la integración de la tecnología digital, el empleo de Internet y capital humano.

España se encuentra muy bien desarrollada en servicios públicos digitales, consiguiendo una nota de 0.72 sobre 1 por un 0.55 de la media de la UE. En conectividad España también está muy desarrollada, aunque un poco por debajo de la media de la UE (0.59 frente a 0.63).

Estas serían las luces de la economía digital española, buenos servicios públicos digitales, buena conectividad a la red, aunque por debajo de la media. Para compensar, la integración de la tecnología digital tiene una puntuación baja de 0.42 pero superior a la media europea de 0.37.

Sin embargo, la economía digital española también arroja sombras. El uso de internet es más bajo que en la UE (0.47 frente a 0.48) y el capital humano tiene un 0.5 frente a  0.55. Es decir las habilidades digitales de los españoles no están todo lo desarrolladas que deberían.

Penetración del móvil del 110%

En paralelo a estos datos hay que resaltar la enorme penetración del uso del teléfono móvil en España. Relacionado directamente con la buena conectividad, en España hay ya más de 51  millones de líneas de telefonía móvil.

Las líneas de telefonía fija, por su parte, se sitúan en poco más de 19 millones.

Formas de afianzar la economía digital en España

Como vemos, la situación de España en la economía digital no es mala, aunque es susceptible de mejorar. Tiene una serie de puntos fuertes y otros menos desarrollados. Para afianzar la economía digital en España se pueden utilizar estos pilares.

Los datos, el petróleo del siglo XXI

Todos somos conscientes de que los datos son el negocio del futuro, o más en concreto, la minería o análisis de datos, pues los datos en bruto no sirven para nada. Sin embargo, hace falta una reflexión sobre el big data, sobre su administración y su posible explotación comercial. Hay que huir del “big brother” y apostar por un “big team” (gran equipo), que favorezca al conjunto de la sociedad.

Infraestructuras digitales, condición necesaria para que se desarrollen otros productos y servicios digitales

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, insistió en la necesidad de proseguir la inversión en infraestructuras de telecomunicaciones fijas y móviles como la fibra, el 4G y, en un futuro próximo, el 5G.

Sin estas estructuras de conexión no es posible el desarrollo de la economía digital.

Regulación lo menos intrusiva posible

Se trata del planteamiento esencial para hacer posible que la fiscalidad se alinee con la seguridad jurídica que tiene la ciudadanía digital, y que ofrezca ciertas garantías asimismo “a quienes invierten en las redes”.

En este sentido, leyes como la penalización del enlace que, entre otras cosas, obligó a cerrar Google News España, no se pueden entender de ninguna manera. Si el Gobierno por lo general siempre es un lastre, en esta materia no es que se comporte como tal, sino que es como si las empresas digitales remasen hacia un lado y el Gobierno tuviera una hélice para navegar en sentido contrario… Un poco de laissez faire podría hacer milagros, pero esto es España.